Hoy es el último día de año 2012. Pero antes de arreglarte, antes de ir a la maravillosa cena que tengas en la mesa, antes de las 12 uvas, y antes también de marcharte a estrenar el año, quería decirte algunas cosas. Por eso, en medio de mis pequeñas vacaciones de escribir, me he sentado frente al ordenador un rato para dedicarte estas palabras.
