Supongo que recuerdas el cuento de Aladdín: el muchacho pobre que un día se encuentra con una lámpara maravillosa cuyo genio puede hacerle realidad tres deseos. El joven Aladdín tenía unos deseos muy humanos: ser rico y poder casarse con la princesa de la que se había enamorado. Pero ahora te pregunto: ¿qué pedirías tú si el genio se te apareciese?
